Hola.Llamaba para decirte que te has dejado tu taza del café. Sé que no quieres saber nada de mí, pero era tu favorita, y supuse que la querrías. Yo no puedo tenerla aquí, en mi cocina, con todas tus demás cosas, con tu olor, y tus recuerdos ligados a él. Podrías llamar a Jorge, o a Ana, no sé, que vengan a recogerlo todo.
Bueno, no te molesto más, cuídate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario