La música, tu voz, nada más. Ya pueden apagarse las luces, y todo el griterío desaparecer, porque no me importa nada más que cuando te aproximas al micrófono para seguir cantando, y sentir esa canción atravesándome por completo, llegando a cada parte de mi cuerpo, sintiendo cada nota, y es que esa sensación de bienestar al oírte es indescriptible, ese sentimiento de felicidad, de inquietud cuando te acercas... Grande, Loco, muy grande.
14.05.11~

No hay comentarios:
Publicar un comentario