domingo, 19 de junio de 2011

14

Saludos indefinidos, miradas cruzadas en un concierto, una esperanza que se apaga y se vuelve a encender cuando veo tu nombre dos días después. Y, de verdad, que no me acostumbro, que no me creo lo que quiera que pueda significar una "L" entre paréntesis si la escribes tú, no sé qué quieres decir cuando me llamas especial, pero sigue, porque me encanta. Y gírate cuando cantas Lady Madrid, porque estoy detrás, y me gustas, que sigas cantando por muchos pies que pasen casi pisándonos, y ya sabes que no uso la palabra magia, pero no se me ocurre otra mejor cuando me abrazas, o cuando me dices eso que tanto me gusta oír. Sabes que te miraría muchísimo más, pero si me da el sol en los ojos es un poco difícil, aunque voy a seguir intentándolo, y cantando, y poniendo mal la cejilla porque nunca he usado una de pinza. Pero sé que estás aquí al lado para ponerla bien, para decirme qué acorde es el correcto para empezar en esto contigo, y para abrazarme y protegerme. Porque somos bichos raros, lentos y asustados, que se han encontrado por fin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario