Dijiste que contarías hasta veinte, que me buscarías cuando acabaras, y me quedé encerrada en aquel armario, esperando a que vinieras. Pensé que había sido lista, y me había escondido bien, pero me oculté durante demasiado tiempo, rompí las reglas. Quise volver a empezar a jugar, pero ya era demasiado tarde, te cansaste.
Ella conocía las reglas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario