"Se puede describir a la tentación como el objeto del deseo de una persona, deseo que por lo general implica ciertos elementos negativos debido a la posible prohibición o acceso restringido sobre el mismo. Una tentación también puede ser generada por actos o acciones, no sólo por objetos y en este sentido la tentación por lo general se relaciona con actos indebidos pautados socialmente, como ciertas conductas sexuales, alimenticias o éticas."
Día a día, están ahí para perseguirme. Las tentaciones. Y cada vez que lo pienso duele, y, créeme, que no es poco, pero duele aún más ignorarlo. Quiero escribir tu nombre mil veces junto al mío, quiero pintar corazones y quiero coger tu mano sin pensar qué se te pasará por la cabeza. No quiero que te vayas, ni tampoco que te quedes, porque me da miedo que cuando te consiga, dejes de ser esa tentación, esa fruta prohibida que nunca podré probar, y lo único que me queda es callarme a la vez que hablo, pensar a la vez que borro cosas de mi cabeza, y empezar a existir sólo cuando me miras. Es injusto, cariño, es muy injusto que no te pueda devolver esto.
Se te ve tan inalcanzable desde aquí abajo...

No hay comentarios:
Publicar un comentario